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Desliza para descubrirla

Can Roque · Formentera

La Formentera del lujo silencioso

Un lujo que no necesita exhibirse porque se percibe en cada detalle, en el tiempo que recuperamos para nosotros mismos y en la sensación de desconectar por completo del mundo.

La casa

Un rincón que parece detenido en el tiempo

Allí donde el cielo, el mar y la tierra se abrazan en silencio, existe un rincón de Formentera que parece detenido en el tiempo. Un lugar donde el sonido del viento, el rumor del Mediterráneo y la luz infinita de la isla recuerdan que el verdadero lujo nunca ha sido el ruido, sino la calma.

La piscina

El corazón de la casa

Todas las estancias de la casa convergen en ella, convirtiéndola en el punto de encuentro natural entre arquitectura, mar y paisaje. Bañada por el sol desde el amanecer hasta el atardecer, invita a disfrutar de cada hora del día mientras el Mediterráneo se funde con el horizonte.

Jesús Benavides en Can Roque

Érase una vez

Un sueño llamado Can Roque

Un sueño que nació en lo más alto de un acantilado. Allí donde el cielo, el mar y la tierra se abrazan en silencio, existe un rincón de Formentera que parece detenido en el tiempo. Un lugar donde el sonido del viento, el rumor del Mediterráneo y la luz infinita de la isla recuerdan que el verdadero lujo nunca ha sido el ruido, sino la calma. Cuando encontré esta casa, estaba cansada. Herida por el paso de los años, el salitre y el viento. Había perdido parte de su esplendor, pero conservaba intacta aquello que ninguna reforma puede crear: su alma. Bastó un instante para comprender que no estaba delante de una simple vivienda. Estaba delante de un lugar extraordinario, con una energía difícil de explicar y una belleza imposible de imitar. Solo necesitaba que alguien volviera a creer en él. Así nació «Can Roque».

No como un proyecto inmobiliario. Ni como una casa destinada al alquiler vacacional. Can Roque nació con una única idea: compartir un lugar que me enamoró desde el primer momento y permitir que otras personas pudieran vivir la misma emoción que yo sentí al descubrirlo. Porque alojarse en Can Roque no consiste únicamente en disfrutar de una villa excepcional frente al mar. Consiste en vivir una experiencia auténtica. Una experiencia pensada para quienes buscan algo más que unas vacaciones. Quiero que quienes crucen esta puerta descubran la verdadera esencia de Formentera. Esa que permanece alejada del turismo masificado. La de las calas escondidas, los paseos al atardecer, las sobremesas interminables, el aroma de los pinos, el sonido del mar al despertar y las noches en las que las estrellas parecen tocarse con la mano. Quiero compartir esa Formentera que durante décadas ha conquistado a quienes saben apreciar la belleza sin artificios. La Formentera del lujo silencioso. Un lujo que no necesita exhibirse porque se percibe en cada detalle, en el tiempo que recuperamos para nosotros mismos y en la sensación de desconectar por completo del mundo.

Por eso, nuestro trabajo comienza mucho antes de vuestra llegada. Diseñamos cada estancia de forma completamente personalizada para que cada huésped pueda vivir la isla como un auténtico privilegiado. Desde la planificación del viaje hasta cualquier servicio que te puedas imaginar. Porque el mayor lujo es no tener que preocuparse por nada. Mi deseo es que, cuando abandonéis Can Roque, no sintáis que dejáis una casa. Sino que dejáis un lugar al que siempre querréis volver.

J. Benavides

Los espacios

Cada rincón, pensado sin prisas

La piscina de Can Roque

La piscina

El corazón de la casa

El corazón de CAN ROQUE. Todas las estancias de la casa convergen en ella, convirtiéndola en el punto de encuentro natural entre arquitectura, mar y paisaje. Bañada por el sol desde el amanecer hasta el atardecer, invita a disfrutar de cada hora del día mientras el Mediterráneo se funde con el horizonte sobre las aguas cristalinas de Es Caló y Es Carnatge.

Pérgola con mesa de madera bajo el olivo

La barbacoa

Donde nacen los mejores recuerdos

Un espacio pensado para disfrutar sin prisas. Equipada con horno de leña para pizzas, horno tradicional y una cocina exterior completamente equipada, permite preparar desde un pescado recién capturado hasta un arroz mediterráneo o dejar que un chef privado se encargue de todo. Bajo la pérgola, siempre fresca gracias a la brisa del acantilado, cada comida se convierte en una experiencia con vistas infinitas al mar.

Cocina de Can Roque con vistas al mar

La cocina

Cocinar mirando al horizonte

La cocina de Can Roque ha sido concebida como un espacio donde la arquitectura, la luz y el paisaje conviven en perfecta armonía. Totalmente equipada y diseñada con materiales nobles, invita a cocinar sin prisas, compartir largas conversaciones y disfrutar de esos pequeños momentos que terminan siendo los más memorables.

Su gran puerta corredera de cristal permite que, durante los días de buen tiempo, la cocina se funda de manera natural con la terraza y la piscina, creando un único espacio abierto al mar donde el interior y el exterior desaparecen. Y cuando llegan los meses más frescos, basta con cerrar el cristal para disfrutar de un ambiente acogedor, perfectamente climatizado gracias al confort del suelo radiante, sin perder en ningún momento la luz ni las espectaculares vistas al Mediterráneo. Integrada en uno de sus muros, una singular vinoteca excavada en piedra natural custodia una cuidada selección de algunos de los vinos más auténticos del Mediterráneo. Un rincón pensado para descubrir pequeños productores, brindar al atardecer o simplemente dejar que cada copa acompañe el ritmo pausado de la isla.

Porque en Can Roque los mejores momentos suelen comenzar alrededor de una mesa. Cocinando con el pescado recién llegado del puerto, compartiendo una larga sobremesa con amigos o disfrutando de un desayuno mientras el sol asoma sobre el horizonte. Son esos instantes sencillos, vividos sin prisas, los que terminan convirtiéndose en los recuerdos más valiosos de una estancia inolvidable.

Salón con ventanal al Mediterráneo

El salón

El Mediterráneo, en primera fila

Un lugar donde el Mediterráneo se convierte en el verdadero protagonista. Desde el sofá, el paisaje enmarca cada instante como una obra de arte en movimiento. Al caer la noche, una gran pantalla de cine transforma el espacio en una sala privada, mientras una discreta zona de trabajo permite convertirlo, si es necesario, en un despacho con una de las mejores vistas de Formentera.

«El verdadero lujo nunca ha sido el ruido, sino la calma.»

Las habitaciones

Dormir al ritmo del mar

Cuatro bonitas habitaciones concebidas para acoger hasta ocho huéspedes con el máximo nivel de confort, privacidad y serenidad. Todas ellas cuentan con baño en suite, vistas al exterior, amplios armarios, ventilador de techo de múltiples velocidades, suelo radiante para los meses más frescos y baños japoneses inteligentes, además de una cuidada selección de detalles y amenities pensados para que no falte absolutamente nada. Cada habitación ha sido diseñada como un refugio donde el silencio, la luz natural y la brisa del Mediterráneo invitan a desconectar del mundo. Porque en CAN ROQUE el verdadero lujo no consiste solo en dormir bien, sino en despertar cada mañana con la sensación de que el tiempo transcurre a otro ritmo.

Habitación 01
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Ver habitación
Habitación 02
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Habitación 03
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Habitación 04
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El tesoro

El privilegio de llegar al mar

Más allá de la piscina y de las vistas infinitas, CAN ROQUE guarda su mayor tesoro. Un sendero de piedra desciende suavemente desde la casa hasta el Mediterráneo, permitiendo acceder a pie a una de las calas más auténticas y mejor conservadas de Formentera: Cala en Baster. Lejos de las playas más concurridas, este rincón es conocido y apreciado por quienes realmente conocen la isla. Sus aguas transparentes, el entorno completamente natural y la sensación de llegar al mar directamente desde la casa convierten cada baño en una experiencia difícil de olvidar.

Y para quienes deseen descubrir Formentera desde otra perspectiva, ese mismo acceso al mar permite que NIEBLA, la embarcación privada de CAN ROQUE con patrón, pueda recogerles prácticamente a los pies de la casa para navegar por la costa, descubrir calas inaccesibles por tierra y contemplar la isla desde el lugar donde muestra toda su belleza: el Mediterráneo.

Niebla fondeado en Cala en Baster

NIEBLA · La embarcación de la casa

Contemplar la isla desde el mar

Ese mismo acceso al mar permite que NIEBLA, la embarcación privada de CAN ROQUE con patrón, pueda recogerte prácticamente a los pies de la casa para navegar por la costa, descubrir calas inaccesibles por tierra y contemplar la isla desde el lugar donde muestra toda su belleza: el Mediterráneo.

Algunos lugares no se visitan… se sienten

Y cuando eso ocurre, siempre invitan a volver.

El verano te traerá a Formentera

Can Roque hará que quieras volver el resto del año.

Reserva tu estancia

Experiencias

Formentera, como la viven quienes la conocen

Niebla, la embarcación privada de Can Roque

NIEBLA, el barco de la casa

Con patrón, te recoge a los pies de la casa para navegar la costa y descubrir calas inaccesibles por tierra.

Coches clásicos de Can Roque

La isla, a tu aire

Recorre los caminos de Formentera como se hacía antes: sin prisas, con el viento de frente y la sal en la piel.

Gastronomía mediterránea a bordo

Gastronomía sin artificios

Del pescado recién llegado del puerto a un arroz mediterráneo, en casa o con chef privado.

Llegada en helicóptero a Can Roque

Todos los caminos llevan a Can Roque

Por tierra, por mar o por aire: la casa cuenta incluso con un punto de aterrizaje para helicóptero.

Galería

La belleza sin artificios

Piscina en el eje central de la casa Terraza con tumbonas Comedor interior Mesa puesta bajo la pérgola Tinajas de barro Terraza de la habitación Langosta a la brasa Cala en Baster Buganvilla Baño en suite Niebla fondeado en la cala Cocina completa Comedor de la cocina Navegando en Niebla Azotea frente al mar

Ubicación

Todos los caminos llevan a Can Roque

Mapa ilustrado de Formentera con Can Roque

A un paso de Es Caló y Es Carnatge, lejos del turismo masificado y con acceso a pie a Cala en Baster. Abierta todo el año, sin estancia mínima: porque la verdadera esencia de Formentera no entiende de calendarios.

Venda de sa Punta 4095 · 07871 Sant Ferran de ses Roques · Formentera · Illes Balears
38° 42′ 19.84″ N · 1° 28′ 36.94″ E

El verano te traerá a Formentera. Can Roque hará que quieras volver el resto del año.

Can Roque permanece abierta durante todo el año, porque creemos que la verdadera esencia de Formentera no entiende de calendarios. La casa puede disfrutarse por días, sin necesidad de una estancia mínima, adaptándose a escapadas espontáneas, celebraciones especiales o simplemente al deseo de desaparecer unos días frente al mar. Quienes conocen realmente la isla saben que su mayor lujo comienza cuando termina el verano. El silencio, la luz, los caminos, el mar y la calma revelan una Formentera más auténtica, íntima y emocionante. Una isla que se descubre sin prisas y que regala una experiencia completamente diferente en cada estación. Can Roque nació para compartir esa magia durante los doce meses del año. Porque algunos lugares no se visitan… se sienten. Y cuando eso ocurre, siempre invitan a volver.

Reservas

Deja que la isla haga el resto

Cuéntanos cuándo te gustaría venir y diseñaremos tu estancia de forma completamente personalizada. También puedes escribirnos directamente a info@fuertementera.com.